Salud

Cuidados Higiene Golden Retriever

Higiene y cuidados

El Golden Retriever no es una raza que precise atenciones particulares. Sin embargo, como cualquier otra raza, además de los programas de vacunación y desparasitación, necesita unos cuidados periódicos.
Desde la llegada del cachorro a casa, debemos acostumbrarle a ser manipulado y a seguir una serie de rutinas higiénicas y revisiones.

El pelo

El Golden tiene una doble capa de pelaje: la externa, con pelos más largos, y la interna o subcapa, con un pelo más tupido y lanoso que le aísla de temperaturas extremas y protege su piel.

Un cepillado frecuente, dos veces por semana, será suficiente para mantenerlo sano y atractivo, aunque lo ideal sería hacerlo diariamente. En época de muda, conviene cepillar con más frecuencia para retirar el pelo muerto y favorecer el crecimiento de pelo nuevo.

El baño

Un baño regular será esencial para mantener la piel sana y el pelaje brillante, pero sólo cuando sea necesario o esté sucio. No conviene bañarle demasiado a menudo, ya que los champús contienen químicos que debilitan el subpelo y eliminan la capa de grasa (sebácea) natural que cubre y protege su piel.

A la hora de bañar al perro no se deben utilizar detergentes o productos de higiene para humanos, ya que el PH de los perros tiende a ser más alcalino que el nuestro, situándose entre 6 y 7,5 (dependiendo del tamaño, el pelo, la raza). Nunca se debe utilizar con el perro un champú con un PH por debajo de 6. Los productos de higiene fabricados para personas suelen tener un PH de 5.5, por lo que no serían válidos.

Los dientes

En su dentadura puede acumularse sarro. Existen varios productos en el mercado para la higiene dental del perro, pero una forma muy económica de prevenir que se forme es dándole, de vez en cuando, un trozo de pan duro para comer.

Las orejas y oidos

Debido a que a los Golden les gusta mucho nadar y a que sus orejas cuelgan, son propensos a infecciones, por lo que conviene revisarlas frecuentemente.

Con un limpiador específico ótico y una gasa, debemos limpiarles los oídos y vigilar que no se acumule humedad, suciedad, o que haya quedado alguna espiga enganchada en el pabellón auditivo.

Si observamos picores, rascado, sacudida de cabeza frecuente o una oreja ligeramente caída, debemos acudir al veterinario.

Los ojos

Son órganos muy sensibles y propensos a padecer infecciones. Para limpiarlos, utiliza una gasa y un limpiador ocular (o simplemente humedece la gasa con agua).

Si observamos abundantes legañas con un color verdoso, lagrimeo excesivo o rascado del ojo, debemos acudir al veterinario, ya que podría tratarse de una conjuntivitis o una úlcera.

Las uñas

Es necesario cortarles las uñas porque, si están cortas, proporcionan mejor tracción en suelos resbaladizos y mayor equilibrio.

Existe una venita dentro de cada uña que se conoce como “carne viva”, que se irá situando más atrás a medida que se corten las uñas, de forma que evitaremos hemorragias al cortarlas.

Las almohadillas

El perro no suda como el hombre, a excepción de las almohadillas plantares. Por ello, especialmente en verano, deben revisarse y mantenerse limpias. Además, conviene recortar el pelo sobrante de alrededor.

Alimentos tóxicos

A los perros, bajo ningún concepto, se les debe dar:

  • Chocolate, porque contiene teobromina, que es una sustancia estimulante que en los perros se metaboliza muy lentamente, pudiendo provocar que se acumule en su organismo hasta alcanzar niveles tóxicos.
  • Ajo y cebolla, que contienen compuestos sulfúricos. Los perros no tienen la enzima necesaria para digerirlos y su consumo pueden provocarles anemia y problemas respiratorios.
  • Alcohol, que puede provocarles daño renal, problemas respiratorios y cardíacos.
  • Uvas y pasas, que pueden provocarles insuficiencia renal.
  • Aguacate, que contiene persina y puede causar problemas gastrointestinales, pancreatitis,  problemas  respiratorios e incluso afectar al corazón.
  • Manzana. Si bien la manzana es buena para ellos, las semillas del corazón  son muy nocivas para los perros por su contenido en amigdalina, glucósido potencialmente tóxico, y cianuro.
  • Café, que contiene estimulantes como la xantina, con efectos sobre el sistema nervioso del perro, provocando hiperactividad, taquicardias, temblores, convulsiones e incluso  paro cardíaco.
  • Nueces de macadamia, que pueden provocar vómitos, dolor muscular, hinchazón de las articulaciones y debilidad general. Algunos perros pueden llegar a experimentar hipotermia, mareos, problemas de coordinación, temblores y fiebre alta.
  • Medicamentos de uso humano. Bajo ningún concepto se deben administrar a los perros medicamentos que no hayan sido prescritos por un veterinario. Si bien es cierto que existen algunos remedios aptos para tratar afecciones de los perros, nunca deben administrarse sin la supervisión de un veterinario, que será el que determine qué compuesto es conveniente utilizar y su posología. Algunas de estas medicinas pueden ser muy tóxicas para ellos, como el Ibuprofeno o la Aspirina.

Existen otros alimentos, como la leche, el azúcar, las chucherías o la sal que, sin llegar a ser tóxicos, pueden provocar graves problemas a los perros. 

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